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Claves para elaborar un buen café
Un estudio realizado por la empresa Cafés Cornellà ha destacado que, en general, el consumo de café supone el 20 por ciento de la facturación de un establecimiento de hostelería. Es más, sólo en la provincia de Gerona, se elaboran cerca de 110 millones de tazas al año. Pese a estas cifras, la figura del barista, el profesional especializado en la preparación de una buena taza de café expreso, no está reconocida en España. En las cafeterías y restaurantes es habitual encontrarse con prácticas incorrectas que llevan a que una taza de café pierda calidad.
Esta carencia ha llevado a un grupo de profesionales baristas de la provincia de Gerona a unirse para formar la asociación Club del Barista, una plataforma nacional desde la que pretenden fomentar la especialización y profesionalización del que realiza los cafés a través de una revista y de cursos gratuitos para los asociados.
Para ilustrar la importancia de esta figura profesional, Jordi Bisbal, presidente del Club y propietario de la cafetería La Parada de Lloret de Mar (Gerona), señala que en la preparación de una buena taza de café no importa tanto la calidad del grano utilizado sino la habilidad del que está tras la barra. Esto es, que un buen barista realizará un buen café con una baja calidad del grano, mientras que la alta calidad del grano en manos de un mal barista no da como resultado un buen café.
El expreso, paso a paso
El Expreso es, según los fundadores de esta asociación, la mejor forma de preparar el café y la que más satisfacción ofrece al consumidor. Prepararlo requiere una serie de conocimientos sobre el molido, las cantidades, la presión, la temperatura o el tiempo que pocos han adquirido.
Como paso previo indispensable, es necesario mantener una limpieza constante de la máquina que realiza el Expreso para que no queden restos de café entre la preparación de dos tazas. Por ello, desde el Club se recomienda por un lado limpiar el filtro y por otro dejar caer un pequeño chorro de agua hasta que corra limpia.

Con la máquina limpia, el primer paso para la elaboración de una buena taza de café pasa por el molido del café. Es este un punto de crucial importancia que determina el resultado final. El molido necesario puede variar en virtud de diversas variables. En ocasiones será necesario moler más el café, hacerlo más fino, y en otras ocasiones, el café molido deberá ser más grueso.
¿Cómo saber si el punto de molido es el adecuado? Imma Vila, que pertenece al Club del Barista e imparte cursos de especialización en Cafés Cornellà, apunta que la taza correcta se realiza cuando en 25 segundos caen 25 mililitros de café en la taza, esto es, que en ese tiempo se llene la taza hasta aproximadamente la mitad de su capacidad. Si en esos segundos no se llega a esta cantidad, el molido del café es demasiado fino y dificulta el paso del agua. El café resultante será espeso y cargado. Por otro lado, si en menos de 20 segundos se alcanzan los 25 mililitros el molido del café es excesivamente grueso y la taza resultante, excesivamente aguada.
Para determinar el punto de molido del café se debe tener en cuenta en primer lugar la temperatura del agua. Desde el Club se muestra que la temperatura adecuada debe ser de 90 grados. Pero también existen variables que no se pueden controlar y que afectan al resultado final. La más importante de ellas es la climatología.
DUn segundo paso tras el molido es la dosificación. Como indica Imma Vila, por cada taza se necesitan entre 7 y 8 gramos de café molido que deben ser prensados antes de ser introducidos en la máquina. Un prensado que debe aplicarse con fuerza. Tras este paso, se introduce el café molido y prensado en la máquina para que el agua a 90 grados pase a través de él durante 25 segundos con una presión de 8,5 bares llenando 25 mililitros de taza. La creatividad y el conocimiento individual hacen el resto.
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7. Utilizar agua completamente destilada o no depurarla. Desde el Club aconsejan utilizar el sistema de depuración BRITA, que descalcifica pero no extrae del agua todos los minerales.


A-B. Calibrar el molinillo de café para encontrar el punto óptimo de molido. C. Dejar correr el agua antes de colocar las portas de café con el café molido. Limpiar bien las portas. D. Coger con las portas una dosis de entre 7 y 8 gramos de café molido. E-F. Prensar con fuerza el café molido. G. Con una presión de 8,5 bares, dejar que 25 mililitros de agua a 90ºC pasen por el café durante 25 segundos. H. El expreso bien elaborado tiene una pequeña capa de crema color avellana.
















